¡Metemos la primera! Y la segunda, y la tercera. Hasta que alcances tu velocidad punta. Porque en este espacio los amantes del motor tienen una nueva forma de mostrar sus inquietudes, sus historias. Cuantas historias han surgido en un coche, en una moto. Y cuantas historias pueden volver a ocurrir… Artículos, opiniones, anécdotas, dudas y quejas con olor a gasolina quedarán vigentes bajo estas líneas. Engrana primera y acelera, que aquí no existe límite de velocidad...

martes, enero 24, 2006

Potencia y acto



Llega el momentode hacerbalance. De cerrar cuentas y de terminar las últimas obligaciones, salvar los últimos escollosen el trabajo o preparar laavanzada final entre losconceptos y lasdefiniciones plasmadas enlos libros, antes decogerse el tan merecido ydeseado respirovacacional. De cogernuestro vehículo ycerciorarse de que en lacarretera los minutos notienen valor, que correr esun atentado a nuestraintegridad porquetenemos tiempo de sobrapara disfrutar de nuestrasvacaciones.Es el momento de recibira la calma. De olvidarsede los parquímetros y delos problemas deaparcamientos. De saberque el atasco queencontraremos en elcamino a nuestro retirono acabará con nuestrasvacaciones, y que lapaciencia se alza como lavirtud que fortalece ladelgada línea entre lacalma y el desastre. Lasestadísticas desiniestralidad en lascarreteras están pararomperlas, siempre haciaabajo.Olvidarse, cómo no, delas carreras y lacompetición. Lascarreteras no cuentan conlas protecciones de loscircuitos, ni nuestrovehículo con los ajustesde la competición, al igualque nuestrascapacidades. Dejemos lascarreras para losprofesionales, pues sonlos primeros que nosaconsejan en laprudencia, y en evitar quela potencialidad delaccidente llegue amanifestarse en acto.Acto que se repite cadafin de semana con unamedia de 30 muertos. Noes para tomarselo abroma, pues el “yocontrolo” es una someraestupidez del incapacitadoignorante.Levantar el pie del pedal,o relajar la mano delmanillar, nos dará minutosde vida, no los quitarán.¿Con cuántos ramos deflores debemos cruzarnosen los puntos negros paracerciorarnos de nuestradebilidad? Lassensaciones desobrepasar nuestrasposibilidades al volante seolvidan al día siguiente. Elfantasma de llevar unamuerte a nuestrasespaldas, nunca.

¡Metemos la primera!